

MMORPG por turnos · gratis en el navegador
Elige especie, pelea ronda a ronda, compra un planeta y levanta tu fortaleza en un universo que no se acaba. Contra bestias, contra guardianes y contra otros jugadores.
Así empiezas

Un prólogo de dos o tres minutos, sin cuenta: huyes de algo por un planeta sin luz, con un bastón que brilla y sin recordar quién eres.

Tu nave llega echando humo al puerto donde conviven cinco especies. Al bajar, decides quién eres.

Misiones con historia, duelos, clanes, edificios propios… y planetas enteros que puedes comprar.
La Trama
Cinco especies se conocieron dentro de la Trama, una red de mundos unidos por coordenadas estables. Un día la red se rompió: lo llamaron el Descosido. Regiones enteras quedaron a oscuras.
Hoy los hangares vuelven a leer señales y el Registro de Linde vende planetas para pagar nuevas balizas. Comprar uno no garantiza que esté vacío, ni que sea seguro, ni que nadie más lo reclame.
Unos quieren coser la Trama. Otros sospechan que, al expandirla, están despertando lo que la rompió.


Especies

Planeta natal: Ossara
Placas de cerámica remendadas con resina. En un mundo que se agrieta, aguantar es un honor: cierran filas y salen andando de peleas que tumbarían a cualquiera.
Destaca en
HabilidadCombate



Explorar
Planetas del Registro
Concordia del PasoEl cruce donde empieza todo
SelcariaBosques de árboles columna
DárvenaMesetas y talleres
OssaraSalares que se fracturan
IrdaliaCuencas termales y vidrio
NéscaraMarismas y pecios
La Trama sigue más allá de cada frontera. Cada salto revela coordenadas nuevas.

Compra derechos en el Registro: eliges bioma y tamaño. Cuanto más grande y peligroso, más caro.

Granjas, talleres y refugios con barrera. Otros jugadores vendrán a asaltarlos.

Reta a quien quieras a un duelo en mitad de la plaza. O atácale a traición, y acaba en la lista de Buscados.

Emblema, sede y chat propio. Lo que no puedes solo, lo puedes con los tuyos.

Escritos escondidos en los bordes de cada planeta cuentan lo que pasó en el Descosido.
Preguntas
Sí, entero. Se sostiene con anuncios que eliges ver, por ejemplo para despertar antes tras caer en combate.
No. Se juega en el navegador, en el móvil o en el ordenador, y puedes añadirlo a la pantalla de inicio como una app.
Para el prólogo, no: son dos o tres minutos que se juegan sin registrarte. Para seguir después, sí: al acabarlo te pide un correo y una clave, porque tu personaje y tu partida se guardan en el servidor.
No. Es por turnos y a tu ritmo: tus edificios siguen produciendo mientras no estás y la energía se recupera comiendo.
Es un mundo compartido: puedes retar a duelo a quien quieras o que te reten a ti. Quien ataca a traición acaba en la lista de Buscados.
Al menos 14 años.
Empieza ahora mismo, sin registrarte. La cuenta, después, en un minuto.